
Pudiendo alcanzar una graduación alcohólica de unos 50 grados, contando con un mínimo de 37 o 38, la cachaça es la bebida por excelencia de y en Brasil, donde se consume por lo general sola, también pudiendo mezclarla, disfrutando de un sabroso cóctel. El cóctel más conocido elaborado con cachaça es la caipirinha (para su elaboración utilizaremos como principal ingrediente a la cachaça, mezclándola con lima o limón, hielo bien picado y azúcar). Al igual que muchas bebidas, la cachaça tiene una asociación musical, un tanto melancólica, alejada de la samba, siendo el “choro” la música tradicional brasileña su mejor asociado.
Según sea el método de elaboración elegido, podemos establecer una doble clasificación en cuanto a las modalidades de cachaçaexistentes:
- La artesanal: donde numerosísimos productores (de pequeña dimensión) de cachaça la elaboran utilizando para ello harina de maíz, y la destilación en alambiques para el proceso productivo. La elaboración se deja envejecer para mejorar la calidad final del producto.
- La industrial: son productores de una dimensión mayor quienes utilizan este método de elaboración, donde se destila el producto y se destina hacia plantas de embotellado, contando con un nulo proceso de envejecimiento.
Diferentes marcas son las predominantes en el mercado, sirviéndonos como ejemplo de las más conocidas las siguientes:
- Sagatiba Preciosa: se puede considerar a esta cachaça como una de las mejores del mundo, dado su precio (alrededor de tres mil euros), y tiempo de destilación (siendo su destilación en 1982). Sólo apta para coleccionistas o para paladares acordes con el bolsillo del comprador.
- Cachaça Mangaroca: ejemplo de una buena cachaça con destilación en Brasil y con embotellado en Europa.
- Otras marcas de cachaça como son: Pitú (de Pernambuco), Velho Barreiro (de Sao Paulo), Três Muínho (de Minas Gerais), Coqueiro (de Río de Janeiro), Ypioca (de Ceará), etc…
La cachaça es la bebida más popular en Brasil, siendo originaria de dicho país. Ligado a la colonización portuguesa, su descubrimiento fue posible tras la introducción en el país de la caña de azúcar que llevaron los portugueses. Característica inicialmente de los esclavos (quienes obtenían los beneficios del azúcar, dándoles fuerza y vigor para continuar con el trabajo impuesto), y fabricada por primera vez a finales del siglo XVI, tuvo que superar las trabas impuestas por los propios portugueses, dado que su consumo evitaba el del aguardiente portugués, motivo por el cual ha superado diferentes prohibiciones hasta declararse legal, estableciendo Portugal un impuesto regulador de su producción y venta. Inicialmente basada en la superstición y atribuidos poderes curativos, pasó a ser el producto más demandado en Brasil alrededor del siglo XIX.
El anís, debido a su composición alcohólica, debe ser consumido con moderación, pese a los importantes beneficios que representa para nuestra salud. Al igual que bebido como licor (consumiéndose por lo general a temperatura ambiente), también se puede tomar como infusión, favoreciendo nuestro aparato digestivo (incluso ayuda a quitar el hipo y lucha contra las flatulencias del estómago), contando a su vez con flavonoides (con importantes propiedades antioxidantes), cardíaco, etc…
La “Pimpinella anisum” (anís) es la planta a través del cual obtenemos el anís. Ésta (procedente de las zonas orientales europeas, India y demás zonas asiáticas próximas a Europa), y dado su origen milenario (ya se utilizaba en Babilonia cerca de 2.000 años antes de Cristo) se postuló como una de las hierbas medicinales y olorosa, a utilizar por las culturas posteriores, caso de la griega, romana y egipcia, siendo los romanos quienes desarrollaron sus aplicaciones a la hora de elaborar diferentes recetas culinarias (recordar igualmente que dada la superstición existente en las civilizaciones antiguas, se empleaba también con el fin de alejar los malos espíritus).